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Callos

Qué es

Los callos son un exceso de crecimiento de la capa córnea (capa más externa de la piel) debido a una fricción o sobrecarga continua. Como consecuencia aparece una hiperqueratosis (fragmento de piel dura y engrosada) que llega a ser muy dolorosa cuando existe un núcleo que coincide con la zona de presión.

En su aparición influye el tipo de calzado, la forma de caminar o la deformidad de los pies. Suelen aparecer en el dorso de los dedos o en la planta del pie.

Causas

El principal motivo por el que aparecen los callos son la presión y el roce de algún elemento externo con la piel. Como consecuencia se produce una multiplicación celular que provoca que la piel se endurezca y se engrose.

El engrosamiento tiene una función protectora. Suele producirse en la parte de arriba o a un lado del pie, principalmente porque el calzado no se ajusta bien. O en las manos al trabajar con ellas, como los granjeros.

Además, las personas que tienen otras afecciones en los pies, como los juanetes, suelen desarrollar callosidades.

Otras causas suelen ser malformaciones de los pies.

Síntomas

Las principales manifestaciones clínicas de los callos son:

  • La piel está endurecida y es gruesa.
     
  • La piel puede ser escamosa y estar seca.
     
  • Se encuentran áreas de piel gruesa y endurecida en las manos, los pies u otras zonas que pueden sufrir fricción o presión.
     
  • Posibilidad de sangrado y dolor en la zona afectada.

Prevención

El mejor método para evitar la aparición de los callos es reducir la presión en las zonas donde suelen aparecer. Los especialistas recomiendan revisar el tipo de zapato que se utiliza.

Además, mantener el pie bien hidratado, ya que la sequedad y la descamación favorece que aparezcan, por lo que utilizar cremas ayuda a impedir la proliferación. Por último, se puede acudir al podólogo para que realice un estudio de presiones. De esta forma podemos conocer sobre qué zonas se está ejerciendo más presión y qué podemos hacer para minimizarla.

Tipos

Distinguimos tres tipos principales de callos:

Duros

Es el más común. Suele aparecer en las falanges de los dedos, en la parte superior, las puntas, entre los dedos de los pies o hacia el lado de la uña. En los pies suele aparecer en el segundo, tercero y quinto dedo la mayoría de las veces, siendo más frecuente en el quinto por estar en el extremo y en contacto permanente y directo con el calzado.

Blandos o suaves

Este tipo suele aparecer entre los dedos de los pies. Se diferencian de los callos duros en que tienen una consistencia gomosa y lechosa como consecuencia de la excesiva humedad de los pies al estar en ambientes húmedos o por hiperhidrosis.

Suelen aparecer porque se utiliza calzado muy apretado que presiona excesivamente los dedos y los junta unos con otros.

Vasculares y neurovasculares

Los callos vasculares tienen las mismas características que los callos duros con la excepción de que en su interior crecen vasos sanguíneos. Este tipo provoca una especie de hernia en la dermis.

En el caso de los neurovasculares, se añade la presencia de tejido nervioso. Éstos suelen ser muy dolorosos y sangrar.

Diagnóstico

El diagnóstico de este tipo de afecciones se realiza mediante la observación de la zona en la que se ubica el callo. No es necesario que se realice ninguna prueba adicional.

Tratamientos

El tratamiento dependerá del lugar en el que esté localizado el callo y de su gravedad. No obstante, lo más común es utilizar plantillas especiales u ortesis de silicona (fundas que tienen una función correctora).

Si se produce una hiperqueratosis sin dolor es mejor no tocarla para no estimular su crecimiento, ya que si lo quitamos la piel vuelve a defenderse creando más callosidad y podemos agravar el proceso.

El mal uso de callicidas también puede empeorar la situación, por lo que conviene consultar al podólogo para conocer la mejor manera de tratar y evitar los callos.

Otros datos

Pronóstico

Aunque no son graves, los callos pueden ser molestos y, si no se quita la causa que los origina, pueden aparecer una y otra vez aunque se extirpen.

Complicaciones

No suelen tener grandes complicaciones. No obstante, en las personas con diabetes se pueden producir con frecuencia infecciones y úlceras que desemboquen en lesiones mayores, por lo que es importante que los diabéticos se hagan revisiones en los pies con frecuencia.

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